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Fuente: Elaboración Propia 2 Marzo 2012

La Seguridad Social comienza a revisar e invita a regularizar los encuadramientos de Administradores de sociedades mercantiles con efectos retroactivos

Desde diciembre del año pasado la Seguridad Social ha comenzado a revisar los encuadramientos en el Regimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de administradores y apoderados de sociedades mercantiles.

Cambio de criterio en la Seguridad Social
Cambio de criterio en la Seguridad Social

Desde diciembre del año pasado la Seguridad Social ha comenzado a revisar los encuadramientos en el Regimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de administradores y apoderados de sociedades mercantiles.

Esto que aparentemente debería ser considerado como algo lógico, normal y dentro de las competencias asignadas a la Tesorería de la Seguridad Social, supone un cambio radical en el modus operandi de este ente.

 

Hasta la fecha cuando los administradores o consejeros delegados de una sociedad mercantil con carácter solidario y que además fuesen titulares de un porcentaje igual o superior al 25% del capital, cursaban el alta ante la Seguridad Social en RETA, era suficiente con que al menos uno de ellos se diese de alta para cumplir con los requisitos exigidos por la Tesorería de la Seguridad Social.

 

Este supuesto que parece algo rebuscado, es absolutamente habitual en multitud de supuestos en los que al constituir una pequeña sociedad mercantil, por ejemplo un matrimonio en gananciales, o dos hermanos, o un socio trabajador y otro capitalista, acordaban en los estatutos mercantiles de su nueva sociedad funcionar con un órgano de administracion formado por dos administradores solidarios. 

 

Este es el cambio de criterio, lo que hasta la fecha le valía y admitía la Seguridad Social, ha dejado de valer. los efectos son demoledores, ya que un Administrador que lleve 4 años en esta situación y que sea obligado a regularizar su situación con retroactividad, le puede suponer de golpe tener que ingresar un importe mínimo de 15.000€ entre cuotas no ingresadas y recargos por ingresos fuera de plazo.

 

Cuál es el motivo de este cambio de criterio, pues seguramente podremos darle muchas vueltas y dado que legalmente la Seguridad Social sabe que esta amparada por la legislación vigente, cabe pensar en que la necesidad de recaudación sea la única razón lógica.

Esta situación provocó que de inmediato desde Arrabe Asesores nos pusiésemos en contacto con uno de los Administradores de la Tesorería de la Seguridad Social de Madrid, al objeto de valorar y dimensionar el problema que puede ponerse sobre la mesa a multitud de pequeñas sociedades mercantiles.


 

Para entender un poco más en detalle estas posibles incidencias, debemos repasar  las diversas alternativas que se presentan en el momento de encuadrar adecuadamente a los miembros de los órganos de administración de las sociedades mercantiles.

Tal y como se puede apreciar son multitud de detalles los que terminan marcando el criterio de encuadramiento en un régimen de la Seguridad Social u otro, lo que ahora se nos pone de manifiesto, es que además de la información recogida en el cuadro anterior, situaciones que eran admitidas de facto por Tesorería, dejan de serlo de forma unilateral y sin margen para la subsanación.

 

Este es nuevo ejemplo de la indefensión que puede llegar a provocar en el administrado, cuando un ente público decide cambiar los criterios por él mismo establecidos y admitidos durante años.

 

Además esta situación vuelve a poner de manifiesto una situación absolutamente incomprensible e ilógica como es la de la "dualidad" de cotización a la Seguridad Social en determinados supuestos. Y para entender esto les voy a poner un par de  ejemplos:

 

1. Caso de un pequeño empresario dado de alta en RETA por estar ejerciendo una actividad profesional y que por las enormes dificultades actuales, se ve obligado a buscar un empleo a tiempo parcial en una empresa como asalariado.

 

2. Caso de el socio no trabajador con el 30% del capital de una PYME que además es administrador solidario de la misma, y que es funcionario en el Ayuntamiento de la localidad en la que reside

 

En ambos casos, surge la obligación de estar cotizando a la vez por el Régimen General de la Seguridad Social y por el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Esto es algo que el sentido común nos dice que debería ser corregido de inmediato. No tiene sentido ninguno, que una misma persona por las funciones que desarrolla esté ingresando a la Seguridad Social doblemente, cuando ni esto le supone acumular derechos, ni mejorar sus prestaciones futuras.

 

En unos momentos tan delicados como los que estamos atravesando este tipo de medidas totalmente desacertadas por parte de las administraciones públicas, lo único que alientan es a incrementar la economía sumergida y con ello a empobrecer si cabe más al Estado y por supuesto a introducir operadores y actividades económicas que luchan en competencia desleal con otras legalmente establecidas.

 

Sería totalmente acertado que este tipo de medidas lógicas y como he referido antes de puro Sentido común, queden reguladas cuanto antes al objeto de evitar costes innecesarios.

 

Evidentemente, esto es al margen de los perjuicios que ponía al comienzo de este artículo, sobre los efectos que provocará el cambio del criterio utilizado por la Tesorería de la Seguridad Social y sus "invitaciones" a regularizar corizaciones con retroactividad.

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