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Fuente: Elaboración propia 25 Noviembre 2014

Los contribuyentes podrán declarar las pensiones obtenidas en el extranjero hasta junio de 2015

La Reforma Fiscal que entrará en vigor el 1 de enero de 2015 incluye importantes novedades en la Ley del IRPF como la posibilidad que se brinda a los contribuyentes de declarar del 1 de enero al 30 de junio de 2015 las pensiones obtenidas en el extranjero que no se hubieran declarado durante los ejercicios de 2010, 2011, 2012 y 2013 sin tener que abonar recargos, intereses de demora ni sanciones.

Declaración de pensiones obtenidas en el extranjero
Declaración de pensiones obtenidas en el extranjero

Esta modificación en el IRPF supone una amnistía en toda regla que afecta a residentes en España que cobran una pensión procedente del exterior, y que puede tratarse de pensionistas extranjeros residentes en España o pensionistas de nacionalidad española que han retornado a nuestro país tras haber sido emigrantes. Por las características de estas personas, el Gobierno introduce como medida para estos colectivos un período extraordinario de regularización de 6 meses desde enero de 2015. En dicho plazo, los contribuyentes afectados podrán presentar autoliquidaciones complementarias de los periodos impositivos no prescritos en que hayan percibido pensiones del extranjero que no hayan sido declaradas.

En esta norma se distinguen varios supuestos:

  1. -          Regularización de la situación tributaria sin exigencia de recargos, intereses ni sanciones, mediante la presentación de autoliquidaciones complementarias, a los contribuyentes del IRPF que hubieran percibido pensiones procedentes del exterior sujetas a tributación por dicho impuesto y no hubieran declarado tales rendimientos en los períodos impositivos cuyo plazo de declaración en periodo voluntario hubiera concluido a la fecha de entrada en vigor de esta norma.
  2. -          Recargos, sanciones e intereses del IRPF, a todos aquellos contribuyentes que, hayan regularizado voluntariamente con carácter previo a la entrada en vigor de esta medida, o bien hayan sido objeto de comprobación por parte de los órganos de Gestión de la Agencia Tributaria, por este concepto.

Para proceder a la regularización voluntaria de las pensiones, el contribuyente deberá identificar el país pagador de las mismas y su propia residencia fiscal;  identificar motivo y origen de la pensión, y verificar la existencia de Convenio de Doble Imposición (CDI) entre el país pagador y España. Si de acuerdo con la Ley 35/2006 del IRPF el pensionista se considera contribuyente del IRPF, deberá tributar en España por su renta mundial, con independencia del lugar donde las rentas se hubiesen producido y cualquiera que sea la residencia del pagador, sin perjuicio de las particularidades que, para cada tipo de renta, se establezcan en los Convenios para evitar la Doble Imposición (CDI) que, en su caso, sean aplicables.

Obligación de declarar la pensión en el IRPF

Hay que tener presente la Ley del IRPF regula con carácter general la obligación de presentar y suscribir declaración por el IRPF, y establece que no tendrán la obligación de declarar los contribuyentes que obtengan rentas exclusivamente de las fuentes que establece la Ley, con el límite cuantitativo y en las circunstancias que se fijan en cada caso.

En el caso de los rendimientos del trabajo (como son las pensiones), hay que tener presente que la Ley del IRPF exime de la obligación de declarar a los contribuyentes cuyos rendimientos no excedan de 22.000 euros anuales. No obstante, dicho límite se sustituye por el de 11.200 euros anuales cuando  procedan de más de un pagador, cuando se perciban pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos diferentes de las previstas en la Ley y cuando el pagador de los rendimientos del trabajo no esté obligado a retener.

Suponiendo que la pensión procedente del extranjero constituye la única fuente de rendimientos del trabajo del contribuyente, en la medida en que el pagador de la pensión no esté obligado a retener a cuenta del IRPF, el límite de la obligación de declarar relativo a los rendimientos del trabajo será de 11.200 euros. En el caso de que el contribuyente presentara declaración de IRPF en su día porque sólo cobraba una pensión de jubilación en España y pensaba que no estaba obligado, si la suma de la pensión española y la francesa supera los 11.200 euros, sí que existe dicha obligación.

Regularización de deudas tributarias correspondientes a pensiones procedentes del extranjero y condonación de las sanciones, recargos e intereses

De acuerdo con la medida establecida en el Proyecto de reforma de la LIRPF, podemos distinguir las siguientes situaciones:

A. Contribuyentes que no hubieran declarado pensiones percibidas del extranjero que deberían haber declarado: Pueden presentar declaraciones complementarias sin recargos, intereses de demora ni sanciones. Deben hacerlo en el plazo de 6 meses desde la entrada en vigor de la reforma de la Ley del IRPF (prevista para el 01-01-2015), es decir hasta el 30-06-2015.

B. Contribuyentes que presentaron fuera de plazo declaraciones regularizando pensiones percibidas del extranjero antes de la entrada en vigor de esta disposición: 01-01-2015: Se le condonarán los recargos, intereses y sanciones derivadas de las mismas

C. Contribuyentes con liquidaciones administrativas que no hayan adquirido firmeza por pensiones percibidas del extranjero antes de la entrada en vigor de esta disposición: 01-01-2015: Se les condonarán los intereses de demora, las sanciones que les hubieran sido impuestas y, en su caso, el recargo de apremio.  Si en la liquidación se regularizaron otras rentas, la condonación será proporcional a las pensiones del extranjero, salvo que el contribuyente se encuentre obligado a declarar por la inclusión de estas, en cuyo caso la condonación será total.

D. Contribuyentes con liquidaciones administrativas firmes por pensiones percibidas del extranjero antes de la entrada en vigor de esta disposición: Se les condonarán los intereses de demora, las sanciones que les hubieran sido impuestas y, en su caso, el recargo de apremio.

Para ello, los obligados tributarios deberán solicitar la condonación en el plazo de 6 meses desde el 01-01-2015. La condonación será proporcional a las pensiones del extranjero, salvo que el contribuyente se encuentre obligado a declarar por la inclusión de estas, en cuyo caso la condonación será total.

Si tienen alguna dud o consulta en relación a este tema no duden en ponerse en contacto con nuestro Departamento de Fiscal Contable

 

 

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