E l ministro de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, José Luis Escrivá, ha presentado a las principales asociaciones representativas de los trabajadores autónomos y a los agentes sociales una nueva propuesta para la creación e implantación del nuevo sistema de cotización por ingresos reales para trabajadores autónomos, que no afectará a todos los autónomos de igual manera, cuya implantación será progresiva en varias fases y que estará compuesto de hasta 13 bases de cotización diferentes.

En base a la información que ha trascendido, el nuevo sistema consiste en un sistema de cotización en el que los trabajadores autónomos van a poder elegir entre hasta 13 tramos de cotización diferentes pudiendo elegir en cual situarse en base a su previsión de ingresos, y pudiendo cambiar de tramo cada trimestre en función de estas proyecciones. Por su parte, los trabajadores autónomos que ingresen cantidades inferiores al SMI (actualmente 10.302,60 euros) podrán optar por dos bases de cotización en base a varios tramos.

Con este sistema, 1,1 millones de trabajadores autónomos que ingresan menos de 25.000 euros anuales pagarán menos, al contrario que los 700.000 trabajadores autónomos que actualmente ingresan más de 25.000 euros anuales que verán incrementada su cuota mensual.

En este sentido, se seguirá dando la posibilidad a los autónomos de modificar cada tres meses su base de cotización y en el mes de octubre de cada año, Hacienda enviará a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) el rendimiento neto calculado en el IRPF de los autónomos, la Tesorería pasará a comparar las bases de cotización provisionales y el rendimiento neto y procederá bien a devolver lo pagado de más o a reclamar lo que falte si se ha pagado de menos.

13 bases de cotización para los trabajadores autónomos

En la última propuesta que ha trasladado el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a las asociaciones de trabajadores autónomos y a los agentes sociales, se incluye un sistema compuesto por 13 bases de cotización en base a los rendimientos netos, una vez descontados de la facturación los impuestos y gastos, sobre las que podrán elegir los trabajadores autónomos. Es decir, serán unos tramos de ingresos en función de los cuales se establecerán las cuotas de cotización.

Según informan desde El Economista, se aplicaría un primer tramo para aquellos autónomos que obtienen beneficios en el año por debajo del 50% del SMI para quienes se aplicaría una cuota del 30% de la actual base mínima de cotización, en 288 euros al mes y aquellos que perciben ingresos entre el 50% del SMI -6.300 euros- y los 12.600 euros se les aplicaría una cuantía equivalente al 60% de la actual base mínima de cotización. Así, los autónomos que ingresan hasta el 50% del SMI tendrían con esta fórmula una cuota de unos 90 euros mensuales, mientras que el segundo grupo pagaría al mes un máximo de unos de 170 euros al mes, por debajo del actual mínimo de 288 euros.

El siguiente tramo sería para aquellos que ingresan entre los 12.600 euros correspondientes al SMI y hasta los 25.000 euros anuales de rendimientos, que tendrían una base mínima de cotización de 944 euros. Se establecerían tramos de 5.000 euros en 5.000 euros, hasta llegar a un último tramo en el que la cuota sería el doble en comparación con la del tramo inicial, situándose esta para los trabajadores por cuenta propia con más ingresos (a partir de 50.000 euros o 60.000 euros mensuales), en el entorno de los 2.098 euros mensuales.

En este sentido, se contempla que los trabajadores autónomos puedan cambiar de base de cotización varias veces al año, pudiendo cambiar su base de cotización trimestralmente para poder ajustarla a los rendimientos que obtengan de sus obligaciones profesionales.  Así, los trabajadores autónomos deberían enviar en el mes de noviembre a la Tesorería General de la Seguridad Social información sobre sus declaraciones tributarias y una vez se reciba dicha documentación, la Tesorería la comparará con las bases de cotización que ha tenido durante el año el profesional. Al realizar la comparativa, la Tesorería podrá proceder, o bien a la devolución de las cuotas o requerirá el ingreso de la diferencia de las mismas.

El nuevo sistema de cotización no está dirigido a todos los trabajadores autónomos

El sistema diseñado por el Ministerio de Seguridad Social no está dirigido al total de trabajadores autónomos que están en activo en España a día de hoy. Así, de los tres millones de autónomos que existen a día de hoy, quedarían fuera de este sistema algo más de un millón de societarios que tributan por el Impuesto sobre Sociedades.

Por lo tanto, afectaría fundamentalmente a alrededor de 1,5 millones que ahora tributan por el sistema de estimación directa y existe la duda de si también podrían incluirse los más de medio millón de trabajadores por cuenta propia que tributan por módulos, ya que su incorporación requeriría cambiar su sistema de tributación con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT).

Además del total de autónomos al que va dirigido este sistema, 1,1 millón de autónomos pagarían menos frente a 700.000 autónomos que pagarían más en función de si ingresan por encima o por debajo de 25.000 euros anuales.

Implantación en dos fases

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones prevé que el sistema de cotización por ingresos reales se implante en dos fases. Una primera fase provisional en la que convivirán los trabajadores por cuenta propia que ya estaban en alta en el momento de la reforma junto a los nuevos inscritos al RETA que ya estarán sujetos a la nueva normativa de cotización del colectivo.

En esta primera fase, el Ejecutivo plantea que los nuevos afiliados al RETA elijan de entre esas trece bases de cotización la que más se ajuste a su previsión de rendimientos en el año, mientras que a quienes ya estaban inscritos en el RETA, se les aplicará la base de cotización que proceda del anterior sistema, que será considerada de carácter «provisional» hasta que este solicite la nueva base de entre los diferentes tramos, a los que les corresponderá a su vez diferentes bases de cotización.

Negociaciones con los agentes sociales y los trabajadores autónomos

El sistema de cotización por ingresos reales para trabajadores autónomos aún está en fase de negociaciones con los agentes sociales y las asociaciones representativas de trabajadores autónomos. Concretamente, Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA),  ha recalcado que “aún no hay nada cerrado y que será un proceso largo hasta decidir cómo se planteará finalmente la cotización por ingresos reales de los autónomos». Asimismo, apunta que la Seguridad Social no tiene cerrada la propuesta, por lo que insta a “analizarla y discutirla dentro del diálogo social que existe entre organizaciones de autónomos, sindicatos y el propio Ejecutivo».

Por su parte, Eduardo Abad, presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) considera que en el nuevo sistema se debería seguir dejando a los autónomos elegir su base de cotización cuando estos generen rendimientos que se sitúen entre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y los 25.000 euros. Abad indica que a raíz de los 25.000 euros se deben establecer tramos de bases distintos y diferenciados.

El sistema de cotización por ingresos reales incrementaría la recaudación en más del 50%

La creación e implantación del sistema de cotización por ingresos reales para trabajadores autónomos podría incrementar la recaudación del Ministerio de Seguridad Social en más del 50%. Concretamente, se recaudarían 5.055,95 millones de euros más por esta vía. Esto es así porque los autónomos que afrontan una sobrecotización verían ajustados a la baja sus pagos a la Seguridad Social en base a sus ingresos, mientras que otros que pagan una cuota muy inferior a la que les correspondería por nivel de ingresos pasaría a aportar más.

Así, el aumento de los ingresos del Reta pasaría de la media de los últimos años de 10.000 millones de euros, a embolsar cada ejercicio algo más de 15.000 millones de euros, equivalente al 1,25% del PIB.

Tomando como base un ejemplo publicado por El Economista, con unos ingresos reales medios de 1.416,60 euros mensuales, que es 1,5 veces la base mínima de cotización actual, la cuota de autónomos mensual si cotiza por ingresos reales pasaría de 288,99 euros a 433,48 euros. Cifra que si se multiplica por los más de 2 millones de trabajadores por cuenta propia que anotan en sus balances con ingresos por debajo de 1,5 veces la base mínima de cotización actual, el aumento de recaudación resultante es superior a los 5.000 millones de euros anuales.

¿Cuándo entrará en vigor?

Las negociaciones para la aprobación del sistema de cotización por ingresos reales sólo acaban de comenzar por lo que es pronto para anticipar la fecha de la entrada en vigor de este sistema de cotización, aunque el ministro de Seguridad Social ya ha aclarado que su implantación será en junio de 2022. 

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