E l Anteproyecto de los Presupuestos Generales del Estado para 2021 comprende una rebaja de los incentivos fiscales de los planes de pensiones privados, de tal manera que aquellas personas que tienen suscrito un plan de pensiones individual ya no se beneficiarán de las actuales deducciones en su Declaración de la Renta.

Concretamente, los PGE 2021 contemplan que, frente a los 8.000 euros actuales de límite de aportaciones con desgravación fiscal, se pasará a los 2.000 euros. En este sentido, aún se desconoce cómo se articulará la deducción en IRPF existente para los planes de pensiones, pero lo que está claro es que se verá muy afectada. No obstante, esta reducción de los beneficios fiscales sólo afectaría a un 8% que es el porcentaje de personas que realizan aportaciones de más de 8.000 euros a sus planes de pensiones privados.

Esta limitación de los incentivos fiscales de los planes de pensiones privados responde a uno de las recomendaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) que consideraba que se debían modificar por incumplir el objetivo de fomentar los sistemas complementarios a la prestación pública, lo que incrementaría la recaudación en 1.643 millones de euros anuales.

Planes de pensiones privados dentro de las empresas

En paralelo a la rebaja de incentivos fiscales de los planes de pensiones privados individuales, el Gobierno trabaja en fomentar los planes privados dentro de las empresas, frente a los planes de pensiones individuales. Para ello, se está estudiando la posibilidad de obligar a todas las empresas a tener que adscribirse a estos modelos, crear un plan con control público que se pudiera contratar por defecto e incluso hacer que el Gobierno haga aportaciones directas a los planes privados de los trabajadores.

Así se contempla en los PGE 2021 a través de una mención que establece la creación por parte de la Administración de un fondo de pensiones de empleo de carácter abierto, que se suscribirá en el seno de las empresas con sus plantillas y que estará destinado, especialmente, a conseguir expandir esta forma de ahorro complementario para la jubilación a los empleados de pequeñas y medianas empresas (pymes) y trabajadores autónomos.

El modelo que podría utilizar el Estado para fomentar estos planes de pensiones privados dentro de las empresas podría ser el británico en el que el trabajador aporta un 1%; la empresa otro 1% y el Estado otro 1% a través de beneficios fiscales.

Estos planes de pensiones dentro de las empresas contarán a su vez con una Comisión de Control de los diferentes fondos formada únicamente por expertos y personal altamente cualificado para evitar disfunciones y otorgar a los futuros ahorradores una garantía de control sobre su dinero.

No obstante, los PGE 2021 sólo lo contemplan como una “mención” y no como una actuación inmediata, aunque se prevé que en un plazo de doce meses se lleve a cabo. Así, lo ha manifestado el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en la VI Jornada de Planes de Pensiones en España, Ahorro para la Jubilación: La palanca de la innovación, organizado por Cinco Días e Ibercaja en la que ha manifestado que se va a crear “un fondo de pensiones de promoción pública que tenga grandes economías de escala, que sea una opción fácil por defecto para los nuevos planes.» Además, ha destacado que «Vamos a facilitar gradualmente que cada trabajador que empiece a trabajar en una empresa o en la Administración tenga una adscripción automática a un plan de pensiones de empleo para que pueda ahorrar de forma sencilla y con ventajas, a través de la gestión digital con las nuevas tecnologías”.

En este sentido, la cartera de Seguridad Social se ha marcado cuatro objetivos en la creación de estos planes de pensiones dentro de las empresas: extender la cobertura de los planes de pensiones colectivos a más de la mitad de la población ocupada; llegar a trabajadores autónomos y empleados públicos que actualmente no tienen planes de pensiones; que los costes sean ajustados en beneficio de los ciudadanos y se generalicen las ventajas fiscales y la simplicidad operativa y llegar también a la población más joven.

La reforma del reglamento del IRPF aumentaría el límite hasta en 10.000 euros

Frente al recorte en la deducción por aportaciones a planes de pensiones contemplada en los Presupuestos Generales del Estado para 2021, la modificación del reglamento del IRPF (que aun no ha sido aprobada por el Ejecutivo) incluye la posibilidad de sumar las aportaciones de planes de pensiones privados y de empresa sumando una aportación total de 10.000 euros. En este caso, los contribuyentes podrían deducirse hasta 10.000 euros por aportaciones a planes de pensiones privados y de empresa.

Respecto a los excesos de aportaciones a los sistemas de previsión social, los partícipes, mutualistas o asegurados podrán solicitar que las cantidades aportadas que no hubieran podido ser objeto de reducción en la base imponible lo sean en los cinco ejercicios siguientes. La solicitud deberá realizarse en la Declaración de la Renta correspondiente al ejercicio en que las aportaciones realizadas no hubieran podido ser objeto de reducción por insuficiencia de base imponible o por exceder del límite porcentual.

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