El pasado 7 de octubre, en una reunión extraordinaria, el Consejo de Ministros presentó el Anteproyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2022, que en esta semana ha comenzado a debatirse en el Congreso de los Diputados, dándose a conocer el contenido de las cuentas públicas que el Ejecutivo ha preparado para el próximo ejercicio. Arrancan así unos meses en los que se tendrán que aprobar unos PGE 2022 que aspiran a ser la llave para la recuperación tras la crisis del Covid19 en los que las ayudas europeas valoradas en 25.000 millones de euros para 2022 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, la reforma de las pensiones y la implantación de un tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades parecen ser sus principales protagonistas.

La presentación y aprobación por parte de este Consejo de Ministros extraordinaria ha tenido lugar poco tiempo después de que expirara el plazo ordinario y parece haberse materializado gracias al acuerdo alcanzado entre PSOE y Unidas Podemos para la aprobación de la nueva Ley de Vivienda que limitará el precio del alquiler en zonas tensionadas. Ahora sólo queda esperar si estas cuentas públicas contarán también con los apoyos suficientes de otras formaciones políticas, necesarios para sacar adelante estas cuentas públicas.

Tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades

En materia fiscal, la medida más importante incluida en los PGE para 2022 es la implantación de un tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades para las grandes empresas, en línea con los acuerdos adoptados en el seno del G7, G20 y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que establece el derecho de cada país a gravar parte de los beneficios conseguidos por compañías sin presencia física en su territorio y el establecimiento de una base imponible mínima y efectiva para las grandes multinacionales. De este modo, todas las empresas tendrán que hacer frente a un tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades y obliga a las multinacionales a tributar en el país donde generan sus ingresos.

Así las cosas, de salir adelante estas cuentas públicas, a partir del ejercicio 2022 todas las multinacionales, tengan su sede social o no en territorio español, deberán tributar a un tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades por los ingresos obtenidos en España.

No obstante, este tipo mínimo en Sociedades se incluye antes de que el acuerdo en el seno de la OCDE se haya oficializado y antes de que el comité de expertos para la nueva reforma fiscal comunique sus conclusiones, momento hasta el cual PSOE quería retrasar cualquier cambio fiscal. Sin embargo, finalmente este tipo mínimo en Sociedades saldrá adelante antes de la anunciada reforma fiscal.

Rebaja a 1.500 euros las aportaciones a planes de pensiones para su deducción en IRPF

Ya los Presupuestos Generales del Estado para 2021 presentaron un hachazo fiscal a la deducción en IRPF por aportaciones a planes de pensiones reduciendo de los 8.000 euros a los 2.000 euros la cuantía máxima para aplicar esa deducción. Pues bien, los PGE para 2022 continúan con esa misma senda y reducir este importe hasta los 1.500 euros anuales, importe máximo sobre el que se podrá practicar esa deducción en IRPF.

Gasto en pensiones

Una de las partidas más significativas en los Presupuestos Generales del Estado para 2022 es, como viene siendo habitual, la correspondiente a las pensiones sobre todo teniendo en cuenta que el primer bloque de la reforma de las pensiones entrará en vigor en 2022 con una revalorización de las pensiones al IPC del 3,5%. El gasto en pensiones supone seis de cada diez euros. Se observa un incremento del 4,8% en pensiones hasta los 171.165 millones de euros.

Por otro lado, la subida de la inflación al 2,2% obligará al abono de una paga extra a los pensionistas por la desviación frente al 0,9% aumentado este año.

Otras partidas en gasto social también experimentan cambios como es el caso de la dependencia que crece un 23,3% más; para el Ingreso Mínimo Vital para el que se destinarán 4.436 millones; se eleva un 43,77% la dotación del bono social térmico; se aumenta un 2,5% el indicador de rentas IPREM, facilitando recursos a los más vulnerables, y un 23,3% el gasto en dependencia.

La única partida que decrece es la del desempleo, que cede un 10,2% hasta los 22.457 millones ante la expectativa de mejora del mercado laboral. Lo que sí crece, un 3,3%, son las políticas activas de empleo y refuerzo de la FP, hasta los 7.600 millones.

En total, estamos hablando de que el gasto social en las cuentas públicas supone en 59,8%, es decir, 240.375 millones de euros.

Para sufragar todas estas partidas, se hará una transferencia extraordinaria de 18.396 millones a la Seguridad Social y otra de 7.000 millones a las regiones (perdonándoles la liquidación negativa por la sobrefinanciación de 2020 y abonándoles el IVA pendiente de 2017). En financiación, las autonomías recibirán 112.213 millones en entregas a cuenta y los ayuntamientos 23.350 más.

Ayudas para los jóvenes: Bono cultural y ayuda para el alquiler

En los PGE para 2022 se incluyen dos nuevas partidas: 200 millones de euros para el Bono del alquiler de 250 euros mensuales para jóvenes de entre 18 y 35 años de edad y 210 millones de euros para el Bono Cultural de 400 euros para los jóvenes que cumplan los 18 años de edad.

A esto hay que añadir 2.199 millones de euros en becas y ayudas específicas para acceder a la carrera judicial para ayudar a los aspirantes a juez, fiscal, abogado del Estado o letrado de la Administración de Justicia.

Inversión en ciencia e innovación

La inversión en ciencia e innovación está presente también en estas cuentas públicas con 13.298 millones de euros. De hecho, según palabras de la ministra de Hacienda, “nueve de cada 10 euros se destinan a la inversión y el 19,8% de estos fondos irá a Industria y Energía; el 19,6% a digitalización e I+D+i; el 17,4% a infraestructuras y el 9% a vivienda, por citar las principales partidas”.

La inversión en vacunas será de 1.465 millones de euros para la adquisición de nuevas dosis de refuerzo para toda la población.

Finalmente, el gasto en personal público también tiene un peso importante: a la revalorización al alza del 2% de los sueldos públicos hay que sumar la mayor oferta de empleo público de 30.445 plazas ofertadas en 2021.

Suspensión de las reglas fiscales para 2022

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, ya confirmó hace unos meses que las reglas fiscales para 2022 estarán suspendidas con un déficit para 2022 del 5%. Esto se apoya en la recomendación de la Comisión Europea de activar la cláusula de escape del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que libera a los Estados miembro de la obligación de cumplir con los objetivos de déficit y permite un mayor gasto público con el que hacer frente a la pandemia de Covid19 y sus consecuencias económicas.

Precisamente, en materia de gasto público, el Consejo de Ministros aprobó hace un par de meses un techo de gasto no financiero de 196.142 millones de euros, lo que supone un incremento del 0,023% más que en 2021.

Con las cifras que maneja el Ejecutivo, 2022 se cerrará con un déficit público del 5% frente al 8,4% con el que se prevé cerrar 2021 y el 11% que alcanzó en 2020.

Aprobación de los PGE para 2022

Con la presentación de los PGE para 2022 se inicia ahora el debate parlamentario en el Congreso de los Diputados para lograr su completa aprobación antes del 31 de diciembre de 2021 para que las cuentas públicas para 2022 entren en vigor el 1 de enero de 2022. Para ello el Ejecutivo necesitará contar con más apoyos que los de Unidas Podemos. Recordemos que los PGE para 2021 contaron con el respaldo por 11 partidos políticos: PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, Bildu, PDeCAT, Más País, Nueva Canarias, Compromís, Teruel Existe y PRC.

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