L os trabajadores autónomos, durante los tres primeros años de actividad, pueden aplicar a las facturas que vayan dirigidas a otro empresario una retención reducida en concepto de IRPF del 7%, en lugar del 15% habitual. Esta posibilidad, que es una opción y nunca una obligatoriedad, tiene sus pros y contras desde el punto de vista de la fiscalidad.

Desde Arrabe Asesores analizamos los requisitos que se deben reunir para poder aplicar a las facturas ese IRPF reducido, así como los pros y contras de esta decisión.

Requisitos para la aplicación de la retención en IRPF del 7%

La retención reducida en concepto de IRPF del 7% la podrán aplicar los trabajadores autónomos que reúnan los siguientes requisitos:

  • Sólo se podrá aplicar durante los tres primeros años de actividad a contar desde el alta de dicha actividad en Hacienda.
  • No se podrá aplicar si se ha ejercido una actividad profesional en los doce meses anteriores a la fecha de alta en Hacienda.
  • Se debe comunicar tanto a Hacienda como a clientes de la aplicación de esta retención reducida.

Pros y contras

La retención reducida en concepto de IRPF del 7% es una decisión que se debe analizar con detenimiento. Se debe tener en cuenta que las retenciones en concepto de IRPF son a ingresos a cuenta que se descuentan del resultado total a pagar en la Declaración de la Renta.

Por tanto, si se va a facturar una cantidad de dinero alta, si la retención es reducida, en la siguiente Declaración de la Renta se compensará al alza y si se opta por la retención del 15%, esa compensación será menor.

En definitiva, si se espera lograr rentabilidad desde el primer día, es aconsejable optar por la retención del 15% y si esa rentabilidad va a ser a largo plazo, puede ser aconsejable la retención del 7%.

Desde Arrabe Asesores os recomendamos que antes de tomar una decisión de este tipo, se cuente con el asesoramiento fiscal oportuno para evitar graves consecuencias.

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