El Gobierno ha aprobado en el Consejo de Ministros extraordinario del pasado jueves el Real Decreto – Ley 12/2021, de 24 de junio, por el que se adoptan medidas urgentes en el ámbito de la fiscalidad energética y en materia de generación de energía, y sobre gestión del canon de regulación y de la tarifa de utilización del agua, que incluye una rebaja del IVA de la factura de la luz del actual 21% a un 10% de manera temporal, así como la suspensión durante el tercer trimestre de 2021 del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica del 7%, un impuesto que pagan las compañías productoras de luz y que repercuten al final al consumidor. Esto tiene lugar tras el aumento que está experimentando la factura de la luz desde principios del mes de junio y tras las protestad de los consumidores para rebajar la factura de la luz.

Concretamente, estamos hablando de suspender de manera temporal el Impuesto a la generación eléctrica del 7% que, sumado a la propuesta de rebajar del IVA de la factura de luz del 21% al 10% supondrá una rebaja en la factura de la luz del 12% para los consumidores domésticos y pequeñas y medianas empresas. Esta suspensión afectará a los consumidores con tarifa regulada o Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) como a los que tienen contratos en el mercado liberalizado (precio fijo durante 12 meses).

Esta medida ya se llevó a cabo en 2018 cuando, ante la subida que experimentaron los precios de la electricidad en agosto y septiembre de ese año adoptó una serie de medidas, entre ellas la suspensión por seis meses del impuesto a la generación eléctrica del 7% e introdujo una exención en el Impuesto de Hidrocarburos para desactivar el gravamen conocido como «céntimo verde» en los combustibles para producción eléctrica.

Aumento del precio de la luz

El precio de la luz lleva experimentando desde principios del mes de junio constantes subidas de precio por la entrada en vigor de la nueva factura de la luz que afecta a unos 10 millones de personas que se acogen al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). Estas tarifas son consecuencia de los precios récord que está registrando el mercado mayorista de la electricidad, alcanzando los 94,63 euros el megavatio hora (MWh), con un precio máximo de 105,51 euros, según datos de Omie, el operador de ese mercado. En concreto, el recibo de un usuario medio se ha disparado un 46,5% en las tres primeras semanas de junio frente al mismo periodo del año pasado, consiguiendo ser la factura más cara de la historia, alcanzando los 88,76 euros, por encima de los 88,66 euros del primer trimestre de 2012. Con los datos de las tres primeras semanas de junio, la factura del usuario mediosufriría una subida interanual de 28,18 euros, un 46,5% por encima de los 66,58 euros que representó el recibo en junio de 2020.

Este aumento del precio de la luz tendrá su consecuencia directa en las arcas del Ministerio de Hacienda. Según las estimaciones que realizan desde el sector eléctrico, el Gobierno ingresará 2.700 millones de euros más por esta subida, alrededor de un 40%, y elevará su recaudación hasta los 9.000 millones de euros, una cifra similar a la que se ingresa también por los impuestos a los carburantes. 

No obstante, si llega a materializarse esta suspensión de los impuestos ligados a la factura de la luz, ese incremento en la recaudación de Hacienda se vería mermado.

Dinos tu opinión