El Ejecutivo lleva trabajando varios meses en políticas que acaben con la precariedad laboral y fomenten la creación de empleo indefinido, especialmente en un escenario de crisis como el actual. Entre las acciones que están sobre la mesa, existe la creación de un Programa de incentivos de hasta 9.000 euros para empresas y trabajadores autónomos que realicen contrataciones indefinidas y el aumento de la penalización en cotizaciones sociales en contratos de una duración inferior a cinco días, ambas propuestas incluidas en el Componente 23 «Nuevas políticas públicas para un mercado de trabajo dinámico, resiliente e inclusivo»  del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia enviado a la Comisión Europea.

Los contratos de duración inferior a siete días (normalmente de cinco días de duración) supusieron el 27,2% de los contratos firmados en 2019 y dieron lugar a 27 millones de bajas en Seguridad Social, de las que una de cada cinco tuvo una duración de un solo día y un tercio estuvieron determinadas por el «efecto viernes», esto es, la finalización del contrato en ese día de la semana para no extender la cotización al fin de semana.

Estos datos preocupantes son los que han motivado que el Ejecutivo quiera imponer medidas para reducir su uso como incrementar el recargo de las cuotas a la Seguridad Social que deben pagar las empresas que suscriben este tipo de contratos.

Incrementar el recargo por contratos inferiores a cinco días

Actualmente, las empresas y trabajadores autónomos que realizan contratos de una duración inferior a cinco días tienen que abonar un recargo del 40% en las cotizaciones sociales de ese trabajador. No obstante, este incremento no está suponiendo una medida disuasoria ya que este tipo de contratos siguen creciendo año tras año ya que, a pesar de ese recargo, a las empresas y profesionales les sigue “saliendo rentable” esta modalidad frente a contratos de mayor duración.

Para desincentivar el uso de estos contratos, desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones llevan meses estudiando las fórmulas para incrementar en más del 40% esa penalización, siendo progresiva y ascendente en función del número de despidos que cause el empleador. Lo que sí parece estar descartado es imponer multas a las empresas que reiteren los despidos y las contrataciones en un pequeño espacio de tiempo. El planteamiento es que la reforma buscará desincentivar los contratos de muy corta duración con una sobrecotización creciente en función del número de bajas a la Seguridad Social por trabajador que una empresa realice al cabo de un mes.

Pues bien, parece que la medida ya está perfilada y ha sido incluida en la última propuesta que han enviado los ministerios de Trabajo e Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a los agentes sociales para la regulación del nuevo Mecanismo Red de Flexibilidad y Estabilidad en el Empleo. En esta propuesta se incluye un recargo del triple del «importe diario determinado por la aplicación del tipo de cotización a cargo de la empresa al tope mínimo de cotización para las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedad profesional». Se mantiene fuera de esta penalización a los trabajadores incluidos en el Sistema Especial para Trabajadores por cuenta ajena agrarios. No obstante, frente a la redacción actual del artículo 151 de la LGSS, que hace referencia concreta a los contratos de cinco o menos días, el borrador se refiere al conjunto a los contratos temporales que serán incrementados en ese triple del importe diario «en el mes en que se produzca la baja del trabajador y por cada una de dichas bajas».

Una tasa a las empresas que no coticen por sus trabajadores en fines de semana

Incrementar el recargo de cotizaciones sociales para los contratos de duración inferior a cinco días no es la única propuesta que está sobre la mesa. Ya el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, apuntó hace un par de meses su intención de crear una tasa que penalice a las empresas y empresarios que den de baja en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) a sus trabajadores los fines de semana y durante sus vacaciones con el objetivo de ahorrarse las cotizaciones sociales de esos días.

Esta tasa que aún no está definida podría ser otro recurso para desincentivar el uso de contratos de menos de cinco días ya que muchas empresas y profesionales utilizan la táctica de contratar a sus trabajadores el lunes, darlos de baja el viernes para volver a darlos de baja el lunes siguiente. Precisamente, esa tasa atacaría a ese tipo de procedimientos.

De momento, queda esperar que se aprueben, o no, este tipo de medidas que buscan acabar con los contratos de menos de cinco días y con la precariedad laboral.

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