L a figura del nuevo ERTE Estructural va cogiendo forma pasando a denominarse Mecanismo de Sostenibilidad del Empleo (MSE), denominación que le ha dado el Ministerio de Trabajo que ya está negociando con los agentes sociales sus características y aprobación. Esta nueva modalidad en la que lleva trabajando el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Ministerio de Trabajo desde hace varios meses aparece recogida en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia enviado a la Comisión Europea para la concesión de las ayudas europeas, donde se articula como un mecanismo que permitirá reducir la jornada laboral del trabajador cuando se produzcan parones de actividad por razones de carácter imprevisible y ajenas a la voluntad de la empresa con el objetivo de evitar los despidos y facilitar la movilidad de trabajadores entre empresas al tiempo que se fomentará la formación de los trabajadores incluidos en este tipo de ERTE. 

El ERTE Estructural ya no será una alternativa al despido

Este ERTE Estructural o Mecanismo de Sostenibilidad del Empleo (MSE) será una figura ligada a la formación de los trabajadores en ERTE y se financiará con fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia. En concreto se financiarán con un fondo que se alimentará de los remanentes de las prestaciones por desempleo, con las penalizaciones por ERE a las empresas que jubilen a trabajadores mayores, y con las ayudas europeas. Con ese dinero, agentes sociales y Gobierno, examinarán caso por caso a qué empresas y sectores con un MSE se les puede dar ayudas en forma de bonificaciones o beneficios en materia de prestación por desempleo.

En un primer borrador, el Ministerio de Trabajo planteó que una vez que la empresa decidiera aplicar un ERTE Estructural o MSE, debía comunicarlo a la autoridad laboral y negociarlo con los representantes de los trabajadores y lograr el visto bueno de la autoridad laboral. Una vez logrado, debía cumplir una serie de compromisos: mantenimiento del empleo, no realizar nuevas contrataciones, ni externalizaciones, ni dar horas extras a otros empleados mientras esté vigente. El incumplimiento de estos requisitos se traducirá en sanciones cuyo grado y cuantía aun están por definir. De no utilizar este mecanismo y optar por la vía del despido, las empresas deberían justificar por qué no utilizan el ERTE Estructural o MSE antes que despedir. Tendrían que motivar que este nuevo mecanismo es inviable para resolver de modo proporcionado y razonable la situación en la que se encuentra la empresa. Tanto es así, que este ERTE Estructural o MSE sería la alternativa al despido hasta el punto de que no se permitirá despedir si antes no se justifica por qué no se hace uso de esta herramienta.

No obstante, esta propuesta ha sido reconducida y modificada por el Ministerio de Trabajo y ya la empresa no estará obligada a negociar un MSE como alternativa al despido.

La idea del Ministerio de Seguridad Social es que esta modalidad de ERTE forme parte del marco laboral pudiendo ser incluido en el Estatuto de los Trabajadores.

Por otro lado, también se prevé la creación de un nuevo mecanismo de apoyo a la recualificación de trabajadores en empresas y sectores en transición para trabajadores en empresas y sectores en transición, es decir para hacer frente a «posibles ajustes permanentes de plantillas ante innovaciones derivadas de los cambios tecnológicos o de la demanda». Este mecanismo dispondrá de una financiación mixta, de tal manera que las empresas o sectores afectados pagarán una parte del sueldo y el gasto en formación y recualificación de los trabajadores y el Estado completará el resto también con dinero europeo.

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