E l Ministerio de Trabajo ha logrado un acuerdo con los sindicatos, representados por CC.OO. y UGT y con la patronal, representada por la CEOE y Cepyme, para la aprobación de una nueva Ley Riders que siente las bases de cómo debe ser la relación laboral entre las plataformas de envío de comida a domicilio como Deliveroo, Glovo, Uber Eats o Stuart y los riders, apostando por la laboralidad de esta relación y prohibiendo que los riders sean falsos trabajadores autónomos. 

Tras varios meses de negociaciones entre el Ejecutivo, la patronal y los sindicatos, el acuerdo alcanzado pasa por definir la relación entre los riders y las plataformas de envío de comida a domicilio como laboral y no como mercantil, es decir, estas plataformas deberán dar de alta a sus riders como trabajadores por cuenta ajena y éstos no podrán ser trabajadores autónomos.

Además, los representantes de los trabajadores deberán ser informados de las reglas que encierran los algoritmos y los sistemas de inteligencia artificial que pueden incidir en las condiciones laborales por las que se rigen las plataformas, incluyendo el acceso y mantenimiento del empleo y la elaboración de perfiles. Esto supondrá la modificación del artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores. 

Recordemos que con el algoritmo utilizado por estas empresas, según la posición del repartidor, el pedido que se realiza, y la distancia a recorrer, el algoritmo escoge al rider que más minimice los costes del reparto y aumente los beneficios. Además, con él también reparte las horas que los repartidores pueden trabajar, siendo las noches del fin de semana las de mayor disponibilidad, y premia con más pedidos a aquellos que más puntuación y más repartos hagan. Por contra, también penaliza la puntuación a aquellos repartidores que rechazan realizar un pedido.

No obstante, lo que sí ha quedado fuera del texto de esta nueva Ley Riders es incluir en ella a todos los trabajadores que se dedican al reparto de mercancías como intermediarios entre empresa y cliente como por ejemplo los repartidores de Amazon. Para regular la situación laboral de estos otros trabajadores, se abrirán otras mesas de negociación atendiendo a las características y peculiaridades de estos trabajadores.

Los riders se oponen a ser trabajadores asalariados

Frente al acuerdo entre Gobierno y los agentes sociales, se encuentran los propios riders que son contrarios a ser considerados asalariados porque consideran que de esta forma están abocados a mayor precariedad laboral y desempleo.

Así lo han manifestado la Asociación Autónoma de Riders (AAR), la Asociación Profesional de Riders Autónomos (APRA) y la Asociación Española de Riders Mensajeros (AsoRiders) en un comunicado en el que reclaman «negociar un ingreso mínimo por hora, mejoras en nuestros seguros privados, vacaciones y, sobre todo, un asiento en la mesa de negociación, con Gobierno y plataformas para que los repartidores hagamos oír nuestra voz. Un asiento para que, de una vez por todas, terminemos con esta absurda situación en la que un Gobierno paternalista que no mira por nuestros intereses, unos sindicatos que no nos representan y una patronal que no parece tener mucho interés en nosotros se creen con derecho a elegir nuestro futuro».

Los planes de Glovo, Deliveroo, Uber Eats y Stuart para no dar de alta a los riders

Frente a la obligación de tener que dar de alta a los riders, plataformas como Glovo, Deliveroo, Uber Etas y Stuart están barajando varias posibilidades como operar con cooperativas de repartidores autónomos, cerrar contratos mercantiles con empresas de flotas o ajustar su modelo para eliminar cualquier indicio de relación laboral y seguir funcionando como hasta ahora.

La primera posibilidad, la de operar con cooperativas de repartidores autónomos podría generar ciertos problemas ya que pueden ser conflictivos y generar problemas de gestión. Además, el gran inconveniente para las plataformas sería que pierden el control directo de las condiciones de trabajo y la gestión. Las cooperativas se sindicalizan de una forma más efectiva y pueden imponer subidas de precios y mejores condiciones ya que tienen verdadero poder de negociación.

La segunda posibilidad es la de subcontratar empresas de distribución, que tienen flotas asalariadas, una opción que ya utilizan muchas cadenas de restaurantes, pero en ese caso, las compañías digitales no podrían ordenar el trabajo de los riders, sino que tendrá que ser la titularidad de la subcontrata la que organice el trabajo de estos empleados. De lo contrario, se incurriría en cesión ilegal de trabajadores, advierten fuentes de la Administración.

Y la última posibilidad pero la más complicada sería la de ajustar su modelo para eliminar cualquier indicio de laboralidad. Esto respondería a lo establecido en el texto de la Disposición Adicional vigesimotercera que se incluirá en el Estatuto de los Trabajadores y que abre la puerta a anular la presunción de laboralidad en el ámbito de las plataformas si se demuestra que la relación con los repartidores es realmente de autónomos. Para demostrar esto sería necesario hacer desaparecer las horas asignadas, las estadísticas que premian o penalizan por rechazar pedidos, las ventajas por trabajar en horas pico, garantizar la ajenidad de la herramienta de trabajo, que es la plataforma y no la bicicleta, haciendo que los riders paguen por usarla y permitir la negociación de los precios o que cada autónomo pueda imponer la tarifa.

¿Cuándo entrará en vigor la nueva Ley Riders?

Aunque ya existe acuerdo entre el Ejecutivo y los sindicatos, quedando fuera la patronal, el Ministerio de Trabajo enviará el texto definitivo a los agentes sociales para su total aprobación. Para ello, se realizarán mesas técnicas para afinar puntos y cerrar flecos, como nuevos modelos de contratación.

Una vez que esté el texto definitivo listo con la aprobación (o sin ella) de todas las partes, se aprobará la Ley Riders aunque se desconoce si se hará a través de un Proyecto de Ley o de un Real Decreto – Ley, formula que demandan los sindicatos parta que esté vigente cuanto antes. No obstante, lo que sí parece claro es que se dará un plazo de tres meses a las plataformas, desde la entrada en vigor de la norma, para que regularicen a todos los repartidores y los hagan asalariados de sus plantillas. En concreto, deberán tener regularizado esta situación el primer día del tercer mes a contar desde la entrada en vigor del Real Decreto – Ley.

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