L a figura de los “riders” siempre ha suscitado un gran revuelo y polémica, especialmente en los últimos años cuya presencia se ha multiplicado al crecer el negocio de la comida a domicilio a través de plataformas y Apps como Glovo, Deliveroo, Stuart o Uber Eats . Son ya muchas las sentencias de diferentes tribunales que defienden que los “riders” son trabajadores autónomos frente a otras que los sitúan como trabajadores por cuenta ajena. Para clarificar la figura de los “riders”, el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, inició el pasado mes una consulta pública, que finalizó el pasado 22 de junio, para elaborar una Ley que regule el trabajo de estas plataformas y la figura de los riders y por fin aclarar si son trabajadores autónomos o trabajadores por cuenta ajena. La posición del Gobierno es clara: los “riders” son falsos autónomos.

Tras varios meses de negociaciones entre el Ejecutivo, la patronal y los sindicatos, todo parece indicar que el texto de esta nueva Ley está casi cerrado, situando a los riders como trabajadores asalariados y prohibiendo que sean trabajadores autónomos. Este acuerdo se ha cerrado con el apoyo del Ejecutivo y de los sindicatos, pero no con el de la patronal. No obstante, la patronal ha abierto la puerta a «entrar en el acuerdo de la laboralidad de los riders», es decir, a pactar que se prohíba por ley que los repartidores sean autónomos.

En el aire está la posibilidad de que se modifique el artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores que permita a los representantes sindicales de las plataformas conocer el algoritmo de las mismas para analizar cómo organizan el trabajo. Un punto al que se han negado los empresarios y que es bastante peliagudo puesto que el algoritmo puede considerarse un secreto industrial y está protegido por la Unión Europea.

No obstante, lo que sí ha quedado fuera del texto de esta nueva Ley Riders es incluir en ella a todos los trabajadores que se dedican al reparto de mercancías como intermediarios entre empresa y cliente como por ejemplo los repartidores de Amazon. Para regular la situación laboral de estos otros trabajadores, se abrirán otras mesas de negociación atendiendo a las características y peculiaridades de estos trabajadores.

Los riders se oponen a ser trabajadores asalariados

Frente al acuerdo entre Gobierno y sindicatos y el no acuerdo de la patronal (pero que abre la puerta a la laboralidad de los riders) se encuentran los propios riders que son contrarios a ser considerados asalariados porque consideran que de esta forma están abocados a mayor precariedad laboral y desempleo.

Así lo han manifestado la Asociación Autónoma de Riders (AAR), la Asociación Profesional de Riders Autónomos (APRA) y la Asociación Española de Riders Mensajeros (AsoRiders) en un comunicado en el que reclaman «negociar un ingreso mínimo por hora, mejoras en nuestros seguros privados, vacaciones y, sobre todo, un asiento en la mesa de negociación, con Gobierno y plataformas para que los repartidores hagamos oír nuestra voz. Un asiento para que, de una vez por todas, terminemos con esta absurda situación en la que un Gobierno paternalista que no mira por nuestros intereses, unos sindicatos que no nos representan y una patronal que no parece tener mucho interés en nosotros se creen con derecho a elegir nuestro futuro».

Los planes de Glovo, Deliveroo, Uber Eats y Stuart para no dar de alta a los riders

Frente a la obligación de tener que dar de alta a los riders, plataformas como Glovo, Deliveroo, Uber Etas y Stuart están barajando varias posibilidades como operar con cooperativas de repartidores autónomos, cerrar contratos mercantiles con empresas de flotas o ajustar su modelo para eliminar cualquier indicio de relación laboral y seguir funcionando como hasta ahora.

La primera posibilidad, la de operar con cooperativas de repartidores autónomos podría generar ciertos problemas ya que pueden ser conflictivos y generar problemas de gestión. Además, el gran inconveniente para las plataformas sería que pierden el control directo de las condiciones de trabajo y la gestión. Las cooperativas se sindicalizan de una forma más efectiva y pueden imponer subidas de precios y mejores condiciones ya que tienen verdadero poder de negociación.

La segunda posibilidad es la de subcontratar empresas de distribución, que tienen flotas asalariadas, una opción que ya utilizan muchas cadenas de restaurantes.

Y la última posibilidad pero la más complicada sería la de ajustar su modelo para eliminar cualquier indicio de laboralidad. Esto respondería a lo establecido en el texto de la Disposición Adicional vigesimotercera que se incluirá en el Estatuto de los Trabajadores y que abre la puerta a anular la presunción de laboralidad en el ámbito de las plataformas si se demuestra que la relación con los repartidores es realmente de autónomos. Para demostrar esto sería necesario hacer desaparecer las horas asignadas, las estadísticas que premian o penalizan por rechazar pedidos, las ventajas por trabajar en horas pico, garantizar la ajenidad de la herramienta de trabajo, que es la plataforma y no la bicicleta, haciendo que los riders paguen por usarla y permitir la negociación de los precios o que cada autónomo pueda imponer la tarifa.

¿Cuándo entrará en vigor la nueva Ley Riders?

Aunque ya existe acuerdo entre el Ejecutivo y los sindicatos, quedando fuera la patronal, el Ministerio de Trabajo enviará el texto definitivo a los agentes sociales para su total aprobación. Para ello, se realizarán mesas técnicas para afinar puntos y cerrar flecos, como nuevos modelos de contratación.

Una vez que esté el texto definitivo listo con la aprobación (o sin ella) de todas las partes, se aprobará la Ley Riders aunque se desconoce si se hará a través de un Proyecto de Ley o de un Real Decreto – Ley, formula que demandan los sindicatos parta que esté vigente cuanto antes. No obstante, lo que sí parece claro es que se dará un plazo de tres meses a las plataformas, desde la entrada en vigor de la norma, para que regularicen a todos los repartidores y los hagan asalariados de sus plantillas.

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