E l Gobierno, tras lograr el visto bueno del Anteproyecto de la Ley del Trabajo a Distancia por parte de patronal y sindicatos, aprobará hoy en su reunión del Consejo de Ministros la nueva Ley del Teletrabajo. El texto definitivo fue aprobado en el día de ayer por la patronal, liderada por la CEOE y Cepyme y por los sindicatos CC.OO. y UGT.

La nueva Ley del Teletrabajo se va aprobar en tiempo récord ya que para el Gobierno es un tema prioritario debido al incremento de trabajadores que desarrollan esta modalidad de trabajo. Y es que, el teletrabajo ha sido uno de los grandes protagonistas de la crisis del Coronavirus (COVID-19) al ser la modalidad escogida por un gran número de empresas para poder continuar ofreciendo servicios a sus clientes, sin acudir a ERTES por causas de fuerza mayor o ERTES por causas ETOP, ni poner en riesgo a sus trabajadores al tener que desplazarse al centro de trabajo.

Antes del estallido de la crisis sanitaria, que ha desembocado en una económica sin precedentes, el número de empresas que ofrecían el teletrabajo a sus empleados era del 5% frente al 34% que lo hacía en el mes de mayo. El aumento de estas cifras y la recomendación por parte del Ejecutivo de fomentar el teletrabajo mientras mejore la situación sanitaria, obligó el pasado mes de junio al Gobierno a presentar, a través de la página web del Ministerio de Trabajo una consulta pública previa a la elaboración de un proyecto normativo consistente en la modificación y elaboración de las condiciones para prestar trabajo por cuenta ajena a distancia, que será la base en la que sustentará la nueva Ley del Teletrabajo.

Anteproyecto de Ley del Trabajo a Distancia

Tras diversas modificaciones, fruto de desencuentros entre Gobierno, sindicatos y patronal, el texto definitivo de la nueva Ley del Teletrabajo tendrá como puntos fundamentales los siguientes:

Igualdad de derechos y oportunidades

Los trabajadores que realicen su jornada laboral a través de la opción del teletrabajo tendrán los mismos derechos que aquellos que trabajan en el puesto de trabajo habitual. Esto quiere decir, que aquellos que teletrabajen no podrán sufrir perjuicio de sus condiciones laborales, incluyendo retribución, estabilidad en el empleo, tiempo de trabajo, formación y promoción profesional. De igual manera, si un trabajador no se adapta correctamente a la modalidad de teletrabajo, no será admisible su despido, se le deberá devolver a la forma de trabajo presencial.

Asimismo, los trabajadores que desarrollen su jornada laboral en teletrabajo tienen derecho a la formación en términos equivalentes a los trabajadores presenciales; a la promoción profesional; a la desconexión digital; al derecho a la intimidad y protección de datos; a la seguridad y salud en el trabajo, y a recibir de la empresa los medios adecuados para desarrollar su actividad.

Voluntariedad y reversibilidad

El Gobierno establece su carácter voluntario, nunca obligatorio, pero será necesario que ambas partes firmen un acuerdo, en el plazo de tres meses, que regule cómo se va a desarrollar ese teletrabajo, en qué condiciones, horarios, el sistema de compensación de los gastos…

Por otro lado, el teletrabajo puede ser reversible en cualquier momento que lo solicite empresa o trabajador.

Libre elección de horario

Los trabajadores tienen libertad de elegir el horario en el que van a desarrollar su jornada laboral, eiempre dentro de unos límites y para garantizar la conciliación laboral y familiar. No obstante, se deberá registrar la jornada laboral indicando el inicio y finalización de la misma.

Inventario de medios para ejercer el trabajo a distancia

Se deberá hacer un inventario de los medios, equipos, herramientas, consumibles, muebles, etc., necesarios para ejercer el trabajo a distancia, indicando el tiempo de vida útil y renovación de los mismos. Del mismo modo, también se deben inventariar otros gastos derivados del teletrabajo (consumo de luz, Internet…).

Compensación de gastos y la aportación de medios y herramientas de trabajo

La aportación de los medios necesarios para la actividad laboral debe ser responsabilidad integra de la empresa, y la persona trabajadora tiene derecho a ser compensado por cualquier gasto, directo o indirecto, que pudiera ocasionarle el desarrollo del trabajo a distancia. El Gobierno establece que estas compensaciones se pueden regular por medio de convenio colectivo, teniendo en cuenta que las personas trabajadoras tienen derecho a que se les compense por la totalidad de los gastos en los que incurran, por lo que, si esta previsión no cubriera dicha compensación total, con carácter general o en algún caso puntual, tendrán derecho a reclamar la diferencia. No obstante, si el teletrabajo se aplica durante un momento extraordinaria, como el actual con la pandemia del Coronavirus (COVID-19), la compensación por estos gastos no será obligatoria.

El 30% de la jornada laboral debe ser de teletrabajo

Para que se considere que un trabajador realiza su jornada laboral a través del teletrabajo y, por tanto, entra en vigor la nueva Ley del Trabajo a Distancia, éste debe realizar un mínimo del 30% de su jornada a distancia durante un periodo de tres meses. Es decir, estaríamos hablando de teletrabajar un mínimo de dos días a la semana. Si no se cumple ese mínimo, la empresa no tendrá obligación de compensar al trabajador por los gastos de luz, teléfono e Internet.

Control por parte de la empresa

La empresa, con el objetivo de supervisar el trabajo realizado a distancia, puede llevar a cabo los controles que considere oportunos, siempre que se respete la dignidad e intimidad del trabajador.

Diferenciación entre trabajo presencial, trabajo a distancia y teletrabajo.

La nueva Ley del Teletrabajo viene a diferenciar entre trabajo presencial, trabajo a distancia y teletrabajo.

De este modo, se considera trabajo a distancia, aquel trabajo que se presta en el domicilio de la persona trabajadora o en el lugar libremente elegido por ésta, durante toda su jornada o parte de ella, de modo no ocasional.

El trabajo presencial sería aquel trabajo que se presta en el centro de trabajo o en el lugar determinado por la empresa.

Y, por último, el teletrabajo sería aquel trabajo que se lleva a cabo mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación.

Teletrabajo en las Administraciones Públicas

La nueva Ley del Teletrabajo que será aprobada hoy por el Consejo de Ministros no regula el teletrabajo en las Administraciones Públicas, ya que éste aparecerá regulado en artículo 47 bis del Estatuto Básico del Empleado Público, dando acceso a 3,2 millones de funcionarios públicos a la modalidad del trabajo a distancia.

El teletrabajo para los funcionarios públicos, que ha sido aprobado con el consenso del Gobierno y los sindicatos de la función pública, queda establecido como una “modalidad de prestación de servicios a distancia en la que el contenido competencial del puesto de trabajo puede desarrollarse, siempre que las necesidades del servicio lo permitan, fuera de las dependencias de la Administración, mediante el uso de tecnologías de la información y comunicación”.

Asimismo, se establece que la modalidad de teletrabajo “habrá de ser expresamente autorizada y será compatible con la modalidad presencial”, teniendo en todo caso, “carácter voluntario y reversible salvo en supuestos excepcionales debidamente justificados”. No obstante, la norma remite los términos concretos para desarrollar el teletrabajo “a la negociación colectiva del ámbito correspondiente”.

El teletrabajo en las Administraciones Públicas quedará aprobado, al igual que la Ley del Teletrabajo, hoy tras el Consejo de Ministros. No obstante, cada Administración Pública, tendrá un plazo de seis meses para adaptar el teletrabajo en su organización.

Entrada en vigor de la nueva Ley del Teletrabajo

La nueva Ley del Trabajo a Distancia entrará en vigor a los veinte días de su publicación en el BOE, es decir, a partir del 13 de octubre de 2020. No obstante, se establecen una serie de excepciones:

  • Las empresas que ya tuvieran regulado el teletrabajo en su convenio colectivo, tendrán un plazo de 1 año para cumplir con las nuevas normas establecidas en la Ley del Trabajo a Distancia.
  • Las empresas que no tuvieran regulado el teletrabajo pero que lo vinieran aplicando como consecuencia de la crisis del Coronavirus (COVID-19) no estarán obligados a cumplir con lo establecido en la Ley del Trabajo a Distancia.

Sanciones por incumplimiento de la Ley del Teletrabajo

Una vez que ya está en vigor la nueva Ley del Teletrabajo, hay que mencionar que, su incumplimiento, concretamente no incluir el acuerdo del teletrabajo en el contrato de trabajo puede traer consigo una infracción en el Orden de lo Social, pues las empresas que no formalicen en el contrato de sus teletrabajadores el acuerdo de trabajo a distancia incurrirán en una infracción grave que puede acarrear una sanción que varía entre los 626 y los 6.250 euros.

No obstante, esta sanción sólo tendría cabida cuando no se den ninguna de estas situaciones:  empresas que ya tuvieran regulado el teletrabajo en su convenio colectivo y que tienen un plazo de 1 año para cumplir con las nuevas normas empresas que no tuvieran regulado el teletrabajo pero que lo vinieran aplicando como consecuencia de la crisis del Coronavirus (COVID-19).

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